JAZMINES DE PASO

Que ya está ahí, que sí, que se avecina
ese impaciente tiempo en que se llena
el aire de jazmines, por las calles;
el tiempo blanquiverde de la nube
posada, a descansar, sobre una tapia;
el tiempo de las mil alitas albas
repostando en el húmedo ladrillo.
Ayer lo explicó así el hombre del tiempo:
que este año están partiendo con retraso
las flores migratorias;
que, para remediar el desajuste,
acortarán los pétalos
el tiempo de su escala.

Venecia, 15/4/18

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Memoria igualadora (o De amores telefónicos)

Tu voz, mi voz, unidas por un hilo,
jugaban a inventarse con palabras
un espacio habitable y compartible
donde dejar de serse solo voces
al extremo de un hilo.

Hubo, así, una cocina, una ventana
abierta a un campo de árboles floridos,
una mesa robusta, un café a medias,
ojos, camisa, manos, un suspiro,
la noche. La mañana.

Y ahora que ya es un tramo de memoria
el tiempo en que inventábamos un mundo,
mundo inventado y voces inventando
parecen, al trasluz, en la distancia,
una única sustancia.

(Microrrelatos de amor en verso)

Efecto óptico (o Cuestión de perspectiva)

Yazgo supina, acaso adormilada,
la espalda acomodada sobre un lecho
tejido con agujas
de pino en tierra húmeda.
El manto de tu cuerpo me acalora,
y ahora
tu peso me retorna la consciencia.
Pereza.
Despejo lentamente la maleza
que me sella los párpados y noto
cómo entra poco a poco
la luz que se enmaraña en mis pestañas.

Enfoco.
Entonces me aparece,
apenas más allá de la nariz,
tu rostro cenital y sonriente,
pegado sobre un cielo de papel
de seda transparente.
Astro de miel
de un universo plano, sin escorzo.
Visión feliz que se me antoja eterna.
Gozo.

Acedia:
por el margen izquierdo del encuadre,
asoma, flop, flop, flop, la mariposa,
aleteando, odiosa, impertinente.
Ya se acerca a tu oreja.
Ya se apresta a pasar tras tu cogote.
Ya me devuelve, así,
tan de repente,
tan aprisa,
el abismo que media
entre el remoto firmamento y tu sonrisa.

                                                         (Microrrelatos de amor en verso)

Ojos que no ven, corazón que siente (o De amor y sinestesia)

¡No, no, que te equivocas!, ¡qué puñeta!
No llevabas el traje azul de lino
ni al cuello la corbata color vino
ni colgada del hombro la chaqueta.

Vestías una simple camiseta
de escote en pico, aviso del camino
que de tu pecho baja a otro destino.
Llevabas pantalones de loneta.

Lo sé, aunque esa noche te esperaba
con la luz apagada, y al abrirte,
te recibí en lo oscuro y no vi nada.

Mas mi olfato, voraz cuando te excava,
y mi tacto, obstinado en definirte,
vieron lo que no pudo la mirada.

                                         (Microrrelatos de amor en verso)

 J

No, no me he fumado nada. Salgo de un recital poético de Josep Pedrals.

Galería

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No lo conocía. Pude hacerlo en el encuentro que, bajo el título de Transmedialità in ambito iberico, tuvo lugar el día 23 de noviembre de 2015 en la universidad veneciana de Ca’ Foscari (y cuyo programa puede consultarse aquí: http://intra.unive.it/phpapps/eventi/allegati/event_3280843_2.pdf). … Sigue leyendo

Parafraseando un poema de Javier Ruibal

Hace pocos meses -el 22 de mayo, para ser más exactos-, me imagino que como fruto de un profundo cabreo político y social, Javier Ruibal publicó en su página de Facebook un poema protesta, no menos estéticamente interesante por ser tal (el enlace de acceso a la publicación es https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=980426881975170&id=118004918217375).

Enseguida me atrajeron la ristra de vocablos que lo pueblan, la curiosa cadena de sonoridades e imágenes que desfilan por sus versos, ordenados en rimas pareadas. Y automáticamente tomé el lápiz (¿o el teclado?) para jugar a componer otro poema, a la vez respuesta y paráfrasis del suyo, retomando palabras, pero engarzándolas de manera diferente. Sin pretensiones, claro está.

He aquí el producto del ingenio gaditano (respeto la grafía original en mayúsculas):

NOS PUSIMOS A CARDAR LA LANA
PARA BENEFICIO DE SU FAMA
NOS LLEVARON POR SU CAMINILLO
ENREDÁNDONOS EN UN OVILLO
DE SUPUESTAS NUEVAS ESPERANZAS
NOS PENSÁBAMOS PUNTA DE LANZA
OBEDIENTES FUIMOS DANDO LUMBRE
MIENTRAS SE TREPABAN A LA CUMBRE

LOS HIPÓCRITAS Y PENDENCIEROS
A SUS NÚMEROS CON MUCHOS CEROS
Y ENTRETANTO LOS HIJOS DEL MIEDO
A LLEVAR LAS CUENTAS CON LOS DEDOS
POR SU BOCA HABLABA LA MENTIRA
POR LA NUESTRA REBOSÓ LA IRA
CADA CUAL SALIÓ DE SU AGUJERO
A ABRAZARSE BAJO EL AGUACERO

REITERARON SU FALSA PROMESA
DE LLENAR DE PANES NUESTRA MESA
LA SONRISA CÍNICA DE ANTAÑO
NADA PUDO CONTRA EL DESENGAÑO
LEVANTARON SU NEGRA BANDERA
SIN QUE UN SOPLO DE AIRE LA MOVIERA
NUNCA MÁS DOLOR Y SOBRESALTO
NUESTRAS LAS ACERAS Y EL ASFALTO

Y he aquí el producto de mi juego:

Nuestros son este asfalto y esta acera.
Y son nuestro dolor y el sobresalto
el aire con que ondulan en lo alto
las iras que llevamos por bandera.

Nuestras son la sonrisa y la promesa,
como lo son las bocas y los dedos
con que aun sin pan, sin lumbre y con mil miedos
logramos donar vida a nuestra mesa.

Presa está la esperanza en negro lazo.
Mas, tirando tozuda del hilillo,
confío en deshacer aquel ovillo
para enredarme entera en otro abrazo.

Abrazarse de pie bajo la lluvia,
cada quien amarrado a cada cual,
mirando el desengaño helicoidal
irse, engullido por el agua turbia

Que bienvenido sea el aguacero,
si nos hace salir del agujero.

Exámenes que van… y preocupaciones que vienen (Cantos jocosos)

Bueno, pues ya que escasea el tiempo para escribir por placer, voy a subir aquí algo ya añejo. Se trata de unos cantos que, muy en guasa, compuse hace años, casi a principios de mis estudios en la UNED, movida por el temor de enfrentarme al latín, ese gran desconocido. Son ripiosos, lo sé, pero su única función era quitarle dramatismo al asunto, exorcizar el miedo.

Por cierto, el latín me fue bien.

CANTO (n): EXÁMENES QUE VAN …

Aquí llego de nuevo,    lector, querido amigo,
tan loca de contento    por haber concluido
horas en vela, exámenes,    esfuerzos sobrehumanos
y aprestarme a gozar    cuanto pueda el verano.
Que algún que otro agasajo    lo doy por merecido.
Pero hablaré bajito,    no fuera que a los dioses
que habitan el Olimpo    les llegasen las voces,
y viendo presunción    en esta mi leticia
decidieran negarme    de aprobar la delicia.
Mejor es ser prudente,    no anticipar los goces.

CANTO (n+1): … Y PREOCUPACIONES QUE VIENEN

Y así, con disimulo,    digo que ya estoy dando
la espalda a unos asuntos    y a otros voy mirando.
Si zanjar, que ya es hora,    quiero este primer curso
deber es afrontar    de Cicero el discurso.
La cosa me acongoja,    es harto preocupante,
pues cierto es que en mi vida    de joven estudiante
tan solo pocos meses    dediqué a la labor
de hacerme con la lengua    del insigne orador.
Y de eso, amigo mío,    hace ya muchos lustros.
Lo puedo asegurar    sin provocar engaño:
no fue en los años treinta …    mas sí hace treinta años.
A la vejez viruelas.    A la vejez los sustos.

Así que ya me he puesto    a indagar con paciencia
si en mi hueca cabeza    queda reminiscencia.
Y como haberla no hayla,    la cosa es lamentable,
y tener no querría    que afrontar un fracaso,
ruego a Rita la santa    que me eche un santo cable.
Que nadie me lo diga,    ya sé que soy un caso.
¿Dativo o ablativo?    ¿Plural o singular?
Digamos, simplemente,    un caso peculiar.

Etc., etc.