De amor y sinestesia

Hace unos años, reflexionaba yo sobre los sentidos y su capacidad de auxiliarse entre ellos y hasta de solaparse. Me preguntaba, es decir, en qué medida la sinestesia no es solamente un recurso retórico para expresar el mundo a través del lenguaje, sino un modo mismo de percepción o de relación con el mundo: tocamos a través de la vista, vemos a través del tacto, percibimos el gusto por medio del olfato, nuestra piel siente mediante el oído… Consulto el DRAE y aprendo que, en efecto, el de sinestesia es un concepto manejado también en el ámbito de la Psicología; y lo poético de la cuestión se me viene un poquito abajo, lo confieso. O no. En cualquier caso, de esas consideraciones nace esta minificción amorosa en verso, más escrita en broma que de veras (porque de veras no sé hacerlo, de veras).

Escribió Luis Alberto de Cuenca un precioso soneto que, en un guiño simpático a los Sonetos del amor oscuro de Lorca, tituló Soneto del amor de oscuro. Me habría encantado hacerle un guiño al guiño y llamar al mío Soneto del amor a oscuras; título que le habría venido de perillas, por cierto, dada la anécdota que sirve de vehículo al tema. Pero me parece indigno entrar a jugar con dos maestros del deporte cuando no se es ni siquiera una buena deportista aficionada. Así que decidí jugar yo sola, optando para mi título por una inversión de aquel popular refrán …

OJOS QUE NO VEN, CORAZÓN QUE SIENTE

¡No, no, que te equivocas!, ¡qué puñeta!
No llevabas el traje azul de lino
ni al cuello la corbata color vino
ni colgada del hombro la chaqueta.

Vestías una simple camiseta
de escote en pico, aviso del camino
que de tu pecho baja a otro destino.
Llevabas pantalones de loneta.

Lo sé, aunque esa noche te esperaba
con la luz apagada, y al abrirte,
te recibí en lo oscuro y no vi nada.

Mas mi olfato, voraz cuando te excava,
y mi tacto, obstinado en definirte,
vieron lo que no pudo la mirada.

                                          (Janet García, 2012)

 

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Dolores de cabeza (o ¡Vaya días!)

Destacado

Qué tendrán que ver
una neuralgia con la nostalgia;
la cefalea, con la marea;
el Nolotil, con ser pueril;
el ir a urgencias, con las dolencias;
la bata blanca del enfermero,
con el estéril quiero y no quiero;
la inflamación de las cervicales,
con esta lluvia, triste a raudales;
el osteópata y los masajes,
y el hermeneuta ante los mensajes;
dudar que queme una fiebre aguda,
con que me queme siempre una duda.
Qué tendrán que ver.
Qué tendrán que ver.
Siempre la duda.

No, no me he fumado nada. Salgo de un recital poético de Josep Pedrals.

Galería

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No lo conocía. Pude hacerlo en el encuentro que, bajo el título de Transmedialità in ambito iberico, tuvo lugar el día 23 de noviembre de 2015 en la universidad veneciana de Ca’ Foscari (y cuyo programa puede consultarse aquí: http://intra.unive.it/phpapps/eventi/allegati/event_3280843_2.pdf). … Sigue leyendo

Parafraseando un poema de Javier Ruibal

Hace pocos meses -el 22 de mayo, para ser más exactos-, me imagino que como fruto de un profundo cabreo político y social, Javier Ruibal publicó en su página de Facebook un poema protesta, no menos estéticamente interesante por ser tal (el enlace de acceso a la publicación es https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=980426881975170&id=118004918217375).

Enseguida me atrajeron la ristra de vocablos que lo pueblan, la curiosa cadena de sonoridades e imágenes que desfilan por sus versos, ordenados en rimas pareadas. Y automáticamente tomé el lápiz (¿o el teclado?) para jugar a componer otro poema, a la vez respuesta y paráfrasis del suyo, retomando palabras, pero engarzándolas de manera diferente. Sin pretensiones, claro está.

He aquí el producto del ingenio gaditano (respeto la grafía original en mayúsculas):

NOS PUSIMOS A CARDAR LA LANA
PARA BENEFICIO DE SU FAMA
NOS LLEVARON POR SU CAMINILLO
ENREDÁNDONOS EN UN OVILLO
DE SUPUESTAS NUEVAS ESPERANZAS
NOS PENSÁBAMOS PUNTA DE LANZA
OBEDIENTES FUIMOS DANDO LUMBRE
MIENTRAS SE TREPABAN A LA CUMBRE

LOS HIPÓCRITAS Y PENDENCIEROS
A SUS NÚMEROS CON MUCHOS CEROS
Y ENTRETANTO LOS HIJOS DEL MIEDO
A LLEVAR LAS CUENTAS CON LOS DEDOS
POR SU BOCA HABLABA LA MENTIRA
POR LA NUESTRA REBOSÓ LA IRA
CADA CUAL SALIÓ DE SU AGUJERO
A ABRAZARSE BAJO EL AGUACERO

REITERARON SU FALSA PROMESA
DE LLENAR DE PANES NUESTRA MESA
LA SONRISA CÍNICA DE ANTAÑO
NADA PUDO CONTRA EL DESENGAÑO
LEVANTARON SU NEGRA BANDERA
SIN QUE UN SOPLO DE AIRE LA MOVIERA
NUNCA MÁS DOLOR Y SOBRESALTO
NUESTRAS LAS ACERAS Y EL ASFALTO

Y he aquí el producto de mi juego:

Nuestros son este asfalto y esta acera.
Y son nuestro dolor y el sobresalto
el aire con que ondulan en lo alto
las iras que llevamos por bandera.

Nuestras son la sonrisa y la promesa,
como lo son las bocas y los dedos
con que aun sin pan, sin lumbre y con mil miedos
logramos donar vida a nuestra mesa.

Presa está la esperanza en negro lazo.
Mas, tirando tozuda del hilillo,
confío en deshacer aquel ovillo
para enredarme entera en otro abrazo.

Abrazarse de pie bajo la lluvia,
cada quien amarrado a cada cual,
mirando el desengaño helicoidal
irse, engullido por el agua turbia

Que bienvenido sea el aguacero,
si nos hace salir del agujero.

Exámenes que van… y preocupaciones que vienen (Cantos jocosos)

Bueno, pues ya que escasea el tiempo para escribir por placer, voy a subir aquí algo ya añejo. Se trata de unos cantos que, muy en guasa, compuse hace años, casi a principios de mis estudios en la UNED, movida por el temor de enfrentarme al latín, ese gran desconocido. Son ripiosos, lo sé, pero su única función era quitarle dramatismo al asunto, exorcizar el miedo.

Por cierto, el latín me fue bien.

CANTO (n): EXÁMENES QUE VAN …

Aquí llego de nuevo,    lector, querido amigo,
tan loca de contento    por haber concluido
horas en vela, exámenes,    esfuerzos sobrehumanos
y aprestarme a gozar    cuanto pueda el verano.
Que algún que otro agasajo    lo doy por merecido.
Pero hablaré bajito,    no fuera que a los dioses
que habitan el Olimpo    les llegasen las voces,
y viendo presunción    en esta mi leticia
decidieran negarme    de aprobar la delicia.
Mejor es ser prudente,    no anticipar los goces.

CANTO (n+1): … Y PREOCUPACIONES QUE VIENEN

Y así, con disimulo,    digo que ya estoy dando
la espalda a unos asuntos    y a otros voy mirando.
Si zanjar, que ya es hora,    quiero este primer curso
deber es afrontar    de Cicero el discurso.
La cosa me acongoja,    es harto preocupante,
pues cierto es que en mi vida    de joven estudiante
tan solo pocos meses    dediqué a la labor
de hacerme con la lengua    del insigne orador.
Y de eso, amigo mío,    hace ya muchos lustros.
Lo puedo asegurar    sin provocar engaño:
no fue en los años treinta …    mas sí hace treinta años.
A la vejez viruelas.    A la vejez los sustos.

Así que ya me he puesto    a indagar con paciencia
si en mi hueca cabeza    queda reminiscencia.
Y como haberla no hayla,    la cosa es lamentable,
y tener no querría    que afrontar un fracaso,
ruego a Rita la santa    que me eche un santo cable.
Que nadie me lo diga,    ya sé que soy un caso.
¿Dativo o ablativo?    ¿Plural o singular?
Digamos, simplemente,    un caso peculiar.

Etc., etc.

Traduciendo a Rodari. IL DITTATORE

Disfruto con los poemas infantiles de Gianni Rodari. En ellos, el juego del lenguaje, el recurso al absurdo y a lo disparatado no son pura fantasía y diversión, sino verdadero relato del mundo. Su levedad es grave; y su inocencia, sabia.

Il dittatore es un poemita infantil, un microrrelato, delicioso. Su brevedad y austeridad de expresión invitan a practicar con él el ejercicio de la traducción. A mí me invitaron, y como yo no desdeño casi nada, acepté. Aunque sospecho que lo de la traducción fue un pretexto por mi parte para poder permanecer entre esos versos tan fugaces un poquito más de tiempo.

Me he permitido regularizar el metro (¡el oído me lo pedía!). Y he mantenido la rima (asonante en un caso) en los versos pares. Ahí van los dos: il dittatore y el dictador.

IL DITTATORE (Gianni Rodari)                            EL DICTADOR (Gianni Rodari)

Un punto piccoletto,                                                Un punto pequeñito,
superbioso e iracondo                                            soberbio e iracundo,
“dopo di me -gridava-                                             “¡después de mí -gritaba-
verrà la fine del mondo!”                                         llegará el fin del mundo!”

Le parole protestarono:                                           Las palabras protestan:
“Ma che grilli ha pel capo?                                      “¡Menudo disparate!
Si crede un Punto-e-basta,                                     Se cree un Punto-final,
e non è che un Punto-e-a-capo”.                            ese Punto-y-aparte”.

Tutto solo a mezza pagina                                      Solo, en medio del folio,
lo piantarono in asso,                                               lo dejan de plantón,
e il mondo continuò                                                  y el mundo continúa
una riga più in basso.                                               en el otro renglón.